MEDITACION
 

Un Reino Al Revés

Enero 25, 2010

 

stamos tan acostumbrados al mundo a pesar de las advertencias de las Escrituras que el mundo es un enemigo de Dios. Sus estándares son tan contrarios a todo lo que Dios desea. Por ejemplo, en la escala de valores, el dinero está en la cima. Las personas con dinero se consideran privilegiadas. ¿Y qué de la belleza externa? Esta tan en la cima que todo lo maneja.

Pero el Reino de Dios es un Reino de principios y prioridades al revés. Jesús dijo, “Y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos” (Marcos 10:44). Ser el siervo de todos es escoger ser el último. En el Reino para ser el primero hay que ser el último. Vez como esta todo al revés.

El Señor pone de último lo que el mundo pone de primero y viceversa, el Señor pone de primero lo que el mundo pone de último. Los primeros en el Reino de Cristo son aquellos pobres de espíritu. Estos no se jactan por sus logros ni se envanecen por sus habilidades. Más bien descansan totalmente en las fuerzas de Dios. Los primeros en el Reino de Cristo son aquellos que lloran. Estos no van riéndose al banco por una ganancia sustanciosa. Los primeros en el Reino son los mansos. Estos no caminan sobre los demás para salir adelante. No condenan a los demás para justificarse ellos mismos. Dios es atraído a los humildes pero resiste a los soberbios.

Además, los primeros en el Reino son aquellos con hambre y sed de justicia, no aquellos que cambian sus valores al antojo para atraer más votos. Bienaventurados son los misericordiosos, no los vengativos y los escarnecedores. Bienaventurados son los puros de corazón, no los que están llenos vanidades y cosas ilusorias. Los primeros para Dios son los pacificadores, no los que separan al amigo. Y los primeros en el Reino son los que son perseguidos a causa de predicar la justicia, no los que la comprometen a causa de sus hijos y parientes.

¡Al Revés! ¿Tienes una mentalidad de Reino? ¿Quién es el más grande en el Reino? Quizás el desconocido por muchos y despreciado por sus amigos, pero ciertamente quien sirve por los motivos de la Verdad. El más Grande de todos es Aquel quien tomó la toalla y un lebrillo y lavó los pies de Sus discípulos, dándoles ejemplo de los valores al revés. Y luego vertió Su sangre para lavarles sus pecados. ¡Qué Siervo para lavar los pies de toda la humanidad!

Al tener una mentalidad de Reino tendremos una vida distinta a la manera del mundo. Esto era la clave en la vida de Jesús y de Sus fieles seguidores. Ellos no eran de este mundo, eran distintos, un pueblo peculiar.

Sin distinción, nunca ganaremos al mundo. Jesús dijo, “El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará.. .. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece” (Juan 12:25; 15:19).

El Reino de los Cielos es un estado al revés. El reino es luz. El mundo es tiniebla. El Reino permanece. El mundo es pasajero. El Reino es gozo y paz. El mundo es aflicciones y estrés. Al permanecer en contradicción al mundo atraeremos a las personas a la luz. Para los supuestos seguidores de Jesús, quienes viven según el mundo ganan a nadie.

¿Cómo tomar el último puesto me lleva al éxito?

Pablo nos escribe, “Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo” (II Corintios 12:9). Estudiemos dos palabras que Apóstol usa aquí:

- La primera palabra es Perfeccionar.
Dios nunca hace nada sin propósito. Él siempre tiene una meta en mente. Y eso es exactamente lo que la palabra Perfeccionar (Griego: g5048 teleióo) significa: Alcanzar un meta fijada, completar, consumar. Dios efectivamente dice: “Yo tengo una meta. Es la demostración de mi habilidad ejercitada a través de tu debilidad. He escogido usar este canal para mi gloria. No se trata de ti. Se trata de Mí.”

¿Quieres ver las metas de Dios completadas en tu vida? Ten mucho cuidado como respondes. Dios nos dice que si queremos verdaderamente verlo a Él expresar Sus propósitos, será mejor que nos acomodemos a nuestras insuficiencias. Que nos acostumbremos a la posición que no recibe crédito, que abrasemos nuestras inhabilidades.

Esto es una bofetada en nuestra cultura y evangelio moderno de automejoramiento y autorealización. La meta de la pareja caída era ser como dios, independiente, tomando su propia decisión y control. Y la expresión ultima de esto es la perfección del Yo. Nuestro mundo persigue la perfección personal a tal modo que la misma vida depende de ello. ¿Cuántas veces has escuchado la expresión: Descubre tu potencial o maximiza tu vida? Bueno, estos son los libros de taquilla hoy en día.

En un mundo que proclama la gloria del poder personal, abrazar las debilidades como un estilo de vida no es muy apelante. Cuando estés listo para tomar la silla última, Dios te llama al poder. Pero no creas que puedes engañar a Dios, si en el corazón albergas el crédito de que tus hijos sean reconocidos adelante. Y hay de tu pastor que no los ponga. Recuerda que Dios está perfeccionando Su Poder, no el nuestro.

¡Examínate! ¿Estas en el lodo del reconocimiento o estas totalmente cómodo que Dios tome toda la Gloria? ¿Es tu vida acerca de quien tú eres es acerca de quien es Dios? El Señor te dice, “Estoy completando mi meta de mi poder a través de tus debilidades. Tu parte en esto es simplemente apartarte del camino.”

- La segunda palabra es Bástate.
“Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.”

Nosotros comenzamos nuestra vida, nuestro matrimonio, nuestro hogar, nuestra educación en casa y todo lo demás, con muchas insuficiencias. Hay muchas cosas en nuestra lista de “necesidades”: dinero, motivación, organización, amor, etc.

Pablo enfrentaba una insuficiencia también. Algo que le turbaba continuamente y nunca se iba. Él hizo como cualquier seguidor fiel del Rey haría. Él le pidió al Rey que lo librará de esta carga. “Tómala, Señor.” Dios sí respondió, pero no era la respuesta que nos gustaría escuchar.

Esto es usualmente el clamor que hacemos: “Dios quiero que te lleves esta carga. Quiero que arregles esto u aquello.” En verdad, yo pido poder a Dios para ser independiente de Dios, para yo correr mi vida. Dios no acepta tal chantaje ni se acomoda a tal pensamiento insolente ni nos da lo que no es lo mejor para nosotros. Así que Su respuesta es: “Bástate mi Gracia.”

La palabra Bástate (Griego: g714 – arkéo) tiene una implicación muy poderosa. Es la libertad para estar contento. La Gracia de Dios nos liberta para estar contento con su provisión benevolente. ¿Quién se pudiese imaginar que descubriría mi libertad en las cosas que me faltan? ¿No te maravillas de lo revés del Reino?

Sin embargo, eso es exactamente lo que Dios nos dice. Es precisamente porque soy insuficiente que descubro la generosidad de Dios. La oportunidad de aferrarme a Él en todo se revela en aquellas cosas que no soy capaz de proveer por mí mismo.

“Bástate” fue una de las palabras remas que Dios me dio para dejar mi profesión y trabajo secular y dedicarme al pastorado. Es una palabra que me recuerda que la dependencia es el primer elemento de mi relación con Dios. Es la palabra que me ha llevado a dar el paso porque Dios da el piso. Y esto no se refiere a pedir cosas caprichosas sino a confiar absolutamente en Dios, aún hasta la vida.

Cada vez que me alejo del carácter primario de la dependencia, comienzo el camino destructivo del Yo. Entre más me alejo de la dependencia, más pierdo a Dios, más pierdo la identidad que Él me ha dado y Su poder ilimitado.

Pero si veo cada necesidad como una oportunidad para acercarme al Padre, entonces se desata una libertad para estar contento, y mi espíritu comienza a experimentar el poder de Su Gracia.

Oración:
“Amado Padre Celestial, por tu gracia, voy a atesorar la dependencia. Por fe, voy a ejercitar la libertad de estar contento en Ti. Voy abrazar mis debilidades como puertas de acceso a Tu poder. Y recordaré que mis debilidades y necesidades son la oportunidad para apoyarme más en Ti. Alabado seas por tu Reino de valores y estándares al revés. En Cristo Tu amado Hijo, lo creo y lo declaro. Amen.”

En Su Reino al Revés…
                                                                                 Dr. Johel LaFaurie

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